sábado, 26 de mayo de 2012

DE TU MANO A SU MANO


“Allí donde hay alguien a quien se quiere muchísimo y donde hay alguien que nos quiere de veras, ése sí que es el lugar más bonito del mundo”.

Ann Cameron, “El lugar más bonito del mundo”

Vuelvo al lugar más bonito del mundo, al lugar donde acaba el frondoso bosque tropical 
y comienza el mar, al lugar de los niños limpiabotas, del sol brillante y las lluvias copiosas. Al lugar de los vendedores de piñas y cocos, de las rancheras, de la gente amable. Al lugar de la convivencia entre culturas. Vuelvo a Livingston y a Puerto Barrios, Guatemala.  Volveré al hogar que vi levantarse hace 4 años y en pleno funcionamiento hace 2.

Como siempre, hay cosas que cambian y que permanecen, gente que va y viene... De los niños y bebés que conocí hace dos años quedan algunos: unos se han hecho mayores y han ido a hogares adecuados para su edad, otros han vuelto con sus familias, como no recordar a la pequeña Valentina que secuestraron y solo podemos esperar que esté bien... En cambio, han llegado otros niños casi siempre víctimas del abandono o la dejadez de sus padres... 26 niños de 3 meses a 11 años.

Me gusta ir con la maleta llena para vaciarla allá nada más llegar y volver a llenarla de experiencias y momentos inolvidables. Y yo quería pedirte ayuda para llenar la maleta de cosas en especial para los niños.

Este año, voy a llevar fundamentalmente dinero y medicamentos, ya que es lo que menos pesa y lo que más falta hace.

- Para el dinero he habilitado una cuenta del Santander.

  
0049 5415 43 2497404293

- Los medicamentos si pueden ser específicos de niños y bebés, mejor. Lo que más falta hace es medicina para la diarrea y la fiebre, pero vendrá bien cualquier tipo de medicina, analgésicos, antibióticos, antiinflamatorios, antipiréticos, paracetamol... También vienen muy bien termómetros, tiritas, vendas...

Hace 2 años hubo quien me dijo de comprarlos; no es necesario que compréis nada, es mejor pedirlo a médicos, enfermeros y enfermeras, en farmacias...

Te garantizo que tanto el dinero como los medicamentos  irán "de tu mano y de mi mano a su mano", en concreto a Sor Aracely, que es la responsable del hogar y os aseguro que vive por y para los niños.

Muchísimas gracias de antemano. Ahora mismo por todas partes se oye la palabra "crisis" pero también hay que abogar por los que no entienden de crisis porque nacieron en un país constantemente en crisis, en un hogar en crisis, en una familia en crisis de valores... Tenemos que pensar en los niños que nacen siendo víctimas de la irresponsabilidad de los mayores.


jueves, 24 de febrero de 2011

NUBES, LUZ, ARCO IRIS

Valentina es una niña que yo creo que comenzó a vivir el día que entró en el Hogar la Asunción. Uno no siempre nace el día que una mamá da a luz, sino el día que uno empieza a ver luz.

Cuando alguien, por pequeño que sea, siente cariño, empieza a haber claridad. Por eso hay gente que incluso muere sin haber nacido: aquellos que nacieron en la miseria y buscaron el amor que solo dan las personas en cosas efímeras, degradantes.

Las religiosas del Hogar de la Asunción comenzaron a ver luz cuando su sueño de dar la vida por los más pequeños se hizo realidad, y aunque siempre crecieron entre dificultades (generalmente para hacer el bien se tiene a poner más trabas), la alegría de los niños y de ver que algo sale adelante, el buen talante y corazón de unos pocos, y la fe y la confianza en Dios, han hecho que ese lugar, esa obra, haya prosperado.

El día que alguien se llevó a Valen, el día que arrancaron a ese bebé de sus madres de forma cruel, hubo oscuridad y a la vez se hizo la luz.

Por un lado, el dolor y la angustia al no saber dónde está la bebita, si estará bien, dónde estará, por qué, el “no hay derecho”, el sabor amargo de la injusticia…

Por otro lado, la gente empieza a darse, comienza a ver y comienza a ayudar. Menos mal que a veces, cuando nace el dolor, brota el calmante del amor.

Ya era hora de escribir mi primera entrada de blog del año. Y comienzo dedicando mis palabras a los niños que pagan las consecuencias los mayores, de los sinsangre y sincorazón, y a la gente que trabaja en este mundo pintando arco iris en un cielo que parece empeñarse en teñirse de gris.

Juntos, llegaremos muy lejos y volaremos muy alto.

domingo, 12 de diciembre de 2010

MI BEBÉ




Vi llegar a Jesús un día de julio a aquel hogar en el que yo vivía. No entendía cómo, de repente, un niño llegaba y la hermanas empezarían a hacer por él lo que sus padres nunca hicieron: cinco horas de ida y otras tantas de vuelta para llevarle a Guatemala capital al médico, búsqueda de un medicamento que a saber dónde lo vendían y mucho más… Por él llegaron, incluso, a poner aire acondicionado.

Por él aprendí a agarrar a un bebé y quererlo como si fuera mi sobrinito. Él lloraba cada vez que lo dejaba en la cuna. Yo le llamaba “mi bebé”.

Hace unos días hablé con mi gente guatemalteca y m enteré de que en la audiencia se ha decidido entregar al bebé a sus tíos. Espero que ellos no sean tan miserables como sus padres, que me atrevo a decir que le concibieron sin amor y nació en la desgracia de unos papás que no quieren a su hijo.

No entiendo por qué han arrebatado a ese bebé del atisbo de felicidad que conoció y han quitado a esas hermanas-madres a un niño por el que han dado su tiempo, su cariño y hasta el dinero que no tienen.

Esta Navidad, ¿cuánto vas a gastar en regalos? ¿Y en lotería? ¿En turrones y demás? ¿Y en Nochevieja?

Yo en estos días voy a mandar dinero de forma segura a mi gente, y me he acordado de ti... Si quieres simplemente practicar la justicia en Navidad, te invito a hacer un ingreso en esta cuenta que un día cree y se ha convertido en la cuenta solidaria: 0049-5415-43-2497404293 (Santander Central Hispano).

Dame el aguinaldo, carita de rosa,
que no tienes cara de ser tan roñosa.
Y si me lo das, o no me lo das...
Gracias igualmente y feliz Navidad.

sábado, 25 de septiembre de 2010

INSÓLITA REALIDAD

Segovia. Siete menos cuarto de la mañana.

Como cada año por estas fechas, sucede algo insólito: una reguera de gente se dirige a la Catedral.

A lo lejos, se puede contemplar al Monumento luciendo un aspecto poco habitual; lejos de estar iluminada, cuando las sombras de la noche la cubren, parece verse luz a través de sus vidrieras.

Siete menos cinco de la mañana. Comienza el ejercicio de la novena, sigue la eucaristía; el coro regala sus cantos, la Dama se viste de flores, y se nutre de sillas que junto a los bancos dan asiento a cientos de fieles que escuchan y responden a las aclamaciones.

Son nueve días en los que muchos segovianos hacen esta locura, locura de amor, que no idolatría, sino Amor de Madre. Quienes queremos y creemos en nuestra Madre del Cielo somos capaces de adelantar el despertador más de lo habitual y acudir a Ella. La recompensa es grande, entre otras, un sentimiento de unidad nos invade.

La fe sencilla y sincera es también auténtica. Esta fe no es solo de unos pocos, o sí… Si fueras, tal vez te sorprendería encontrar caras conocidas que no esperadas.

A mí me gusta ver al llegar la procesión de asistentes cuya masa es mayor en la plaza, aunque todo empieza por uno o dos que caminan solitarios por los arrabales, o por un coche madrugador que se pone en marcha.

Me gusta ver amanecer Segovia; disfruto cuando veo despertarse a la Ciudad, cuando, al salir del templo, la campana de las ocho entona su repetida melodía siempre nueva.

martes, 27 de julio de 2010

PEQUEÑOS MILAGROS

Acabo de contarle a Juanita que la tierra es redonda, que están los continentes, los océanos, los países… También me he propuesto enseñarla a leer, así que ayer me puse a enseñarla algunas sílabas, palabras… Y cogimos un libro para que fuera leyendo ella misma. Es sorprendente, emocionante… A mí me encanta enseñar, disfruto explicando, contando, ayudando a aprender… Nunca pensé que fuera a dar clase de lengua y geografía básica una chica grande. Tiene tantas ganas de aprender que no se cansa de escuchar, de atender, preguntar.

Hace unos días llegó al Hogar Milagro. Le llamo así porque alguien dijo que “es un milagro que estos niños estén vivos”. Los papás de Milagro son drogadictos. El pequeño bebé ingresó con asma en el hospital y sus papás no se preocuparon más de él, así que lo trajeron con las hermanas. Yo creo que este bebe es ahora cuando ha empezado a nacer. Me encantaría darle todo el cariño que sus papás no le otorgaron.

Risueño es el primer niño que llegó al hogar. Lo encontraron en la calle y no se sabe quiénes son sus papás. Este bebé es guapo, simpático, inquieto… Este sábado lo van a bautizar. Ya que su nacimiento fue triste (triste porque cuando te abandonan nada más nacer, es muy triste) vamos a intentar que su nacimiento a la vida cristiana sea una gran fiesta, y lo va a ser. Vamos a celebrar la vida de este bebé por todo lo alto. Se lo merece.

Menos mal que está el Hogar, que están las hermanas. En Puerto Barrios solo está este hogar y otro que dirige un hombre malo que tiene a los niños para sacar beneficio económico y no se preocupa de ellos. Gracias a Dios, a ese lugar ya no mandan más niños. Los demás hogares están lejos de aquí, muy lejos. Con la cantidad de casos que hay, era necesario que alguien pensara en ellos y les diera una nueva oportunidad para vivir, alguien que les ofreciera un lugar digno, ropa y alimento, y sobre todo cariño, mucho cariño.

miércoles, 21 de julio de 2010

BICHOS Y BICHECES

Cada noche, antes de acostarme, tengo la buena costumbre de retirar la colcha y la sábana y mirar debajo de la almohada por si hubiera algún bicho feo, como pudiera ser un alacrán. Es que me han contado casos en los que el horripilante bicho ha cometido fechorías en la cama. Por cierto, ese año solo he visto dos alacranes; uno pequeñito vivo y uno mediano muerto, así que estoy muy contenta y espero seguir con esa buena suerte, pero de todas formas, como un amigo me dijo, pongo las deportivas inclinadas no sea que se meta alguno dentro. Y siguiendo las recomendaciones de los lugareños, tengo sobres y terrones de azúcar, por si me picara alguno comérmelo para que se pasara el efecto. Ayer me encontré bajo la almohada con una especie de salamanquesa, que es amiga mía. No suele meterse ahí, pero estuvimos revolviendo la habitación para matar zancudos y yo creo que se asustó. Los zancudos son como lo que en España llamamos mosquitos, pero hay que tener cuidado porque hay una especie de zancudo que transmite el denge.

Lo que suelo encontrar en la cama siempre es lo que yo llamo “las hormigas guarras”. No, no es que se rebocen en estiércol. Son muy pequeñitas, la mitad de las hormigas pequeñas de España, pero están en todas partes y eso me pone mala. De la cama siempre tengo que quitarlas, y alguna vez al despertarme me he encontrado con alguna paseando por mi brazo. Si te apoyas en la mesa, están; si te vas a lavar las manos, están; si vas a echarte agua en el vaso, están… Yo creo que me habré comido alguna y seguro que no me he dado cuenta porque en la mesa están siempre. Hay otras que son como las pequeñas de España, pero si te muerden se te queda el mismo efecto que si te pica una ortiga (por experiencia propia). A esas las llamo súper- guarras. Qué mal me caen. Y luego están los zompopos, que este año he visto pocos. El año pasado una de esas cabezonas hormigas me mordió el pie y me hizo sangre; no te digo más.

También está lo que yo llamo el sapo-pato. Es un sapo que no sé cómo es, pero produce un sonido muy fuerte y repetitivo, no es como un pato, pero algo así.
Y hablando de bichos, voy a ser un poco bicho.

En Guatemala, como en toda América latina, hay que tener mucho cuidado con lo que se dice.

Si dices “me voy a montar en coche”, vas a montar en cerdo. Si dices “voy a coger esto”, estás diciendo voy a… ejem, ejem, ejem. Si dices, “este chico es muy pijo”, en realidad le estás llamando pene. Y si comentas que en tu habitación hay un hueco, estás diciendo que hay un gay. Si dices “te he pisado”, eso es que has hecho… Lo mismo que coger, es decir, lo que se hace para tener hijos.
Sin embargo si a ti, buena mujer, te llaman zorrita, no tienes por qué ofenderte. Y se puede mantener la mala costumbre de decir coño porque aquí no significa nada. Como si ves a una que es muy guarra y así se lo manifiestas, no pasa nada.

viernes, 16 de julio de 2010

LA PRIMERA VEZ



Su nombre es Juanita. Tiene 18 años. Está con las hermanas porque quiere entrar con ellas, así que está en el postulantado, cuando convive con ellas y empieza a conocer la vida de las hermanas y a vivir lo que ellas viven, a hacer lo que ellas hacen…

Juanita es simpática como su nombre. Yo me echo muchas carcajadas con ella. El otro día comíamos pollo (por cierto, comer carne aquí es un lujo y lo hacemos porque las hermanas tienen una granja de pollos con la que sustentan el hogar, el internado de Livingston y se sacan un dinerillo para los proyectos vendiéndolo a particulares) y me preguntó:

- ¿Quieres pollo?

Yo le contesté en mi tono bromista:

- ¿Es pollo o gallina?

A partir de entonces, como no estaba segura de si era pollo o gallina cada vez que lo ofrecía decía:

- ¿Quieres pollo o gallina?

¿Y tú qué quieres, pollo o gallina?

Juanita siempre se dedicó a trabajar en el campo, conoce perfectamente lo difícil que es el trabajo agrícola (que suele ser para el autoabastecimiento) y dice que no le gustaba porque tenía que ir sola a trabajar. Sin embargo no sabe leer ni escribir porque de pequeña no la llevaron a la escuela. Es ahora cuando está aprendiendo con una profesora que viene por las tardes a estar con los niños. El otro día estuvimos recortando unos osos de papel y era la primera vez que recortaba en su vida. Otro día estuvo pintando y era la primera vez que pintaba.

En Guatemala la educación es obligatoria pero nadie se preocupa de que vayan o no a la escuela. Nunca había conocido un caso como el de Juanita, pero seguro que no es el único, aunque no creo que sean muy frecuentes. Es esa mala suerte en la lotería de la vida. A unos les toca chincharse por tener que ir a la escuela cuando quisieran jugar todo el tiempo y a otros les toca trabajar desde pequeños y se hacen mayores sin saber lo fundamental, que es leer y escribir. Menos mal que dio con estas monjas majas.

El otro día fui al Estor por primera vez. Es un municipio pobre (como la mayoría) que está junto al gran lago Izabal y dista de las cabeceras o lo que llamaríamos ciudades. Fui con el obispo de Puerto Barrios. Imaginaros a un obispo joven (es decir, no viejo), sin barriga y tan bromista como yo. Ahí visitamos un proyecto del vicariato (de la diócesis): un centro de salud y residencia de ancianos. El caso es que no hay médico ni auxiliares y la enfermera está de baja por maternidad. Imaginaros una residencia así. A mí se me ocurre que podríais venir mis amigos médicos, enfermeros, auxiliares y voluntarios para cuidar a estos ancianos y dedicaros a la atención primaria del Estor. Podríamos establecer turnos de un mes. Venga, ¿quién se anima a venir en agosto?
El lago Izabal en las inmediaciones del Estor.